El sistema nervioso, su rol en el dolor menstrual y endometriosis

El sistema nervioso y su rol en el dolor pélvico crónico

El sistema nervioso juega un papel fundamental en la percepción del dolor. En personas con endometriosis, dolor menstrual (dismenorrea) y dolor pélvico persistente, el dolor no solo se origina en las lesiones o en la inflamación local, sino también en la forma en que el cerebro y el sistema nervioso procesan las señales de dolor.

El 90 % de las mujeres con dolor pélvico persistente, independientemente de si han sido diagnosticadas con endometriosis, tienen un historial de trauma significativo en el desarrollo o estrés continuo. Existen más de 30 años de investigación que documentan los efectos del trauma en el cerebro y el cuerpo.

El trauma y el estrés crónico pueden llevar al sistema nervioso a un estado de hiperactivación, haciendo que las vías del dolor se vuelvan hipersensibles, amplificando las señales de dolor incluso ante estímulos que normalmente serían inofensivos. Esto es lo que se conoce como “sensibilización central”, un proceso en el que el cerebro y la médula espinal amplifican las señales de dolor, haciendo que la persona experimente dolor de manera más intensa y persistente.

Trauma, estrés y el sistema nervioso simpático

Los estudios han demostrado que el cuerpo responde a eventos estresantes activando el sistema nervioso simpático, responsable de la respuesta de “lucha o huida”. En personas con trauma temprano o estrés crónico, este sistema puede quedar atrapado en un estado de hipervigilancia, lo que provoca:

  • Aumento de la inflamación: El estrés crónico y el trauma activan la producción de citoquinas proinflamatorias, exacerbando el dolor.
  • Deterioro de la función inmunológica: Un sistema nervioso hiperactivado impacta el sistema inmune, disminuyendo su capacidad de modular la inflamación.
  • Desregulación del eje intestino-cerebro: Un sistema nervioso desregulado altera la microbiota intestinal, contribuyendo a la inflamación sistémica y a una mayor percepción del dolor.
  • Alteraciones en la función del suelo pélvico: La hipervigilancia genera tensión crónica en la musculatura del suelo pélvico, agravando la percepción del dolor y dificultando la relajación.
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Cuando el sistema nervioso simpático permanece en alerta constante, otras partes del sistema nervioso se ven afectadas, incluyendo las vías del dolor. Esto genera:

  • Amplificación de las señales de dolor. Sensaciones normales se convierten en un dolor insoportable.
  • El cerebro se acostumbra a recibir señales de dolor continuas. Esto refuerza el dolor y lo vuelve crónico.
  • Disminución del umbral del dolor. Sensaciones naturales, como la ovulación o la menstruación, pueden percibirse como dolor extremo.

El estudio ACE (Adverse Childhood Experiences) ha demostrado que el trauma temprano aumenta el riesgo de desarrollar dolor crónico, enfermedades inflamatorias y endometriosis en la adultez.

El papel del sistema nervioso parasimpático en la regulación del dolor

El sistema nervioso parasimpático es el encargado de activar la respuesta de descanso y reparación. Activarlo puede ayudar a contrarrestar los efectos del sistema simpático y disminuir la sensibilización del dolor.

Algunas estrategias que pueden ayudar a modular el sistema nervioso y reducir la hipersensibilidad incluyen:

  • Ejercicios de respiración diafragmática para activar el nervio vago y promover la relajación.
  • Movimiento consciente (yoga, danza, caminatas, ejercicio ligero) para liberar la tensión muscular y mejorar la conexión cuerpo-mente.
  • Momentos en la naturaleza y/o al aire libre, sin pantallas.
  • Terapias somáticas que trabajan con la regulación del sistema nervioso y la interocepción.
  • Apoyo en la microbiota intestinal a través de la alimentación y la suplementación para reducir la inflamación.
  • Estrategias de manejo del estrés como mindfulness, autocuidado cíclico y descanso adecuado.

La clave esta en la integración….

Comprender el papel del sistema nervioso en el dolor pélvico, dolor menstrual y en la endometriosis permite ir más allá de los tratamientos convencionales como la cirugía o los medicamentos hormonales.

La clave para manejar el dolor de manera efectiva no está solo en tratar las lesiones, sino en abordar el estado del sistema nervioso y regular la respuesta neurofisiológica para reducir la hipersensibilidad al dolor y mejorar la calidad de vida.

 

REFERENCIAS

  1. As-Sanie, S., Harris, R. E., Napadow, V., Kim, J., Neshewat, G., Kairys, A., … & Clauw, D. J. (2012). Changes in regional gray matter volume in women with chronic pelvic pain: A voxel-based morphometry study. Pain, 153(5), 1006–1014.​

  2. Woolf, C. J. (2011). Central sensitization: Implications for the diagnosis and treatment of pain. Pain, 152(3 Suppl), S2–S15.​

  3. Felitti, V. J., Anda, R. F., Nordenberg, D., Williamson, D. F., Spitz, A. M., Edwards, V., … & Marks, J. S. (1998). Relationship of childhood abuse and household dysfunction to many of the leading causes of death in adults: The Adverse Childhood Experiences (ACE) Study. American Journal of Preventive Medicine, 14(4), 245–258.

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